Maldición de Amor

24 мая 2026, 18:50
Se dice que donde Ares deja su huella, la tierra se quiebra y la sangre nunca se seca. La sangre nunca se seca, su sombra se extiende sobre los campos de batalla, despertando a los muertos para luchar una vez mas, susurrando estrategias y guiando las espadas a la victoria a su destino. Ares siempre elegía a los más sanguinarios para su legado patriarcal. La guerra no es para los débiles ni a los piadosos. De todos uno solo a portado su favor con un fervor insaciables de nombre Acrisio. Acrisio gobernó su ejercito con puño de hierro, la viva imagen de Ares en la tierra. Cada batalla era un tributo, casa victoria, una ofrenda. Pero incluso entre llamas y acero, el amor encuentra una grieta para romperlo todo. Ares la sintió antes que suceda. Intento evitarlo con mujeres enviadas como un espejismo pagano para desviar su atención. Pero Healena no era un espejismo era fuego. Era la única capaz de eclipsar la guerra en la mente de Acrisio. Así que Ares hizo lo mejor que siempre sabe hacer, destruirlo. Healena cayo un día sin vida pero Acrisio no olvida. Ni el acero mas afilado, ni el campo mas sangriento pudieron llenar el vació de su ausencia, vivió solo hasta cumplir los 24 de su cumpleaños, ardiendo en su ultima batalla, sabiendo que no luchaba por Ares si no que luchaba por la paz que la muerte le traerá. Afrodita la misma amante de Ares lo desafió y ella misma fue por el alma de Acrisio para reunirlo con Healena en eterno descanso. Ares no cometería el mismo error dos veces eso se prometió. Cuando eligió a Leonidas segundo hijo como la tradición marca, lo entreno sin revelar su destino. Sin saberlo entreno al mejor patriarca de la historia jamás conocido pero el amor volverá aparecer y su nombre será la matriarca de otro dios.

"El día que ustedes me falten el universo temblará, en sus desgarres piedad pedirá, pues sin ustedes, las estrellas su camino perderán su camino, y el tiempo se desvanecerá en la nada"

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