Renacer

24 мая 2026, 19:10
Despertaron en una celda del palacio los tres que se encontraban en la boda de Adom-Hethet-susurro Asim mientras que poco a poco la ayuda a reaccionar cuando lo hizo se tensó al ver donde estaban-Ana, está bien-declaro mientras que señalaba la cama  -Ana- Rápidamente se separó de él y fue donde su hija quien gruñía pero despertaba asustada-¿Mama?-preguntó mientras que el corazón de Hethet se encogía aún no se acostumbraba a ese apodo pero en estos momentos debe de ser fuerte-¿Que ocurrió?- -Calabozos, Nauret quiere vengarse por lo que hice-declaro  De eso no se arrepentía pero Nauret debía de saber que debe desquitarse con ella y no con su hija y su amigo quienes no tenían la culpa, solamente esperaba que Isis estuviera bien pero las palabras que el Dios de Bakari le dijo aún estaba en su cabeza si él estaba en lo correcto sabía lo que Nauret planeaba para ella solamente esperaba que su familia no viera eso, mientras besaba la frente de su hija alguien se acercaba a la puerta-¿Ikeni?-pregunto y si ese guardia era Ikeni quien entraba y daba una reverencia a Ana y a Hethet  -Princesa, Matriarca...-declaro-Faraón pide por usted- -¿Isis?- -Esta encerrada en sus aposentos, no la han dejado salir desde ayer- "Mi niña" pensaba mientras que se acercó a Asim-Protege a mis hijas-susurro decidida sorprendiéndolo pero asiente-No importa que, protégelas y a Moisés-Y con esas palabras beso la mejilla del hombre y se dieron un abrazo para después separarse y caminar al lado de Ikeni, pasaban por todas las celdas hasta las escaleras donde subieron y al llegar al pasillo del palacio caminaron a la sala del trono cuando estuvo enfrente de estas puertas ella misma las abrió y camino con la frente en alto ante la mirada de Adom y Nauret quienes la miraban con superioridad Adom tomo los dos cetros que en su día protegieron a su abuelo y hablo-Princesa Hethet hija de mi hermana la princesa Marwa estás aquí para ser juzgada por la muerte de la madre de la reina del alto y bajo Egipto-declaro mientras que Hethet sonreía-¿Que es tan gracioso?- -No te esperare en el infierno por esa insignificante mujer- -ESA INSIGNIFICANTE MUJER ES MI MADRE-grito Nauret Ella solamente la ignoro-Continua-  -Estás acusada de matar a todos los miembros del harem, mataste a esposas del dios vivo y herederos al trono de Egipto y por ese crimen te condeno a MUERTE-grito mientras que Paser y Simut jadeaban al igual que Ikeni-Serás asesinada y tus cenizas arrojadas al Nilo y así en el mundo de los muertos no entraras- -¿Qué pasa si no acepto y pido un juicio justo?- Adom sonreía-Pues Isis y tus sucios hijos del crepúsculo pueden pagar por esa decisión-declaro mientras que el diablo se aparecía en el  Ella miro a otro lado cuando dijo-¿Cuándo?- Adom se enojó aún más al ver que ella no reaccionaba-Ahora y que los demás prisioneros vayan al campo de entrenamiento y a mi gran esposa real-declaro y todos cumplieron la orden Ikeni movió a Hethet hasta el lugar indicado mientras que al mismo tiempo que Ana, Asim e Isis eran llevado al patio así que al llegar las dos chicas fueron corriendo a su madre quienes las abrazo lo más fuerte que pudo sonriente y después acercarse a su amigo para repetir la acción-En el monte Sinaí nos reencontraremos-susurro haciendo que la mire confundido-El tiempo la respuesta será-Y se separó para caminar hacía donde estaba la hoguera "Maldita sea estaba todo planeado"   -Madre, ¿Qué haces?-pregunto Isis  Hethet se acercó a Nauret -Puede que tengas el placer de verme morir pero te aseguro que tu sangre jamás llegará al trono-susurro sonriente mientras que era amarrada en un poste de madera con las manos en la espalda  -¿Prefieres morir a salvarte?- Ella sonrió-Hasbken Shalom-fue lo que dijo pero en eso de reojo un guardia indeciso cargaba la antorcha 

-Adom por favor te lo pido, no lo hagas-declaro Isis-Piedad- El solamente sonreía mientras que vieron como el mismo tomo la antorcha -No habrá piedad-Y la aventó a su hoguera -Las amo- Entonces se oyó el grito desgarrador -¡MADRE!- Sus hijas intentaron correr hacia ella, pero Asim las sujetó con fuerza, tomándolas por la cintura y atrayéndo a amabas contra su pecho al ver a los guardias amenazantes No podían moverse.  Solo mirar con dolor a su alrededor. El fuego había comenzado a envolverla, como si los dioses del juicio vinieran por su alma que tantas vidas quito en nombre del dios que la tomó como su portadora. Pero ella no gritó, luchó, no iba a demostrar debilidad, no estaba acostumbrada. Solo cerró los ojos dejando que una paz desgarradora llegará a su alma, dejó que las llamas bailarán sobre su piel. El aire se llenó del aroma a carne quemada que su cuerpo empezaba a desprender, y el silencio empezó a caer como un velo. Los presentes, estaban paralizados por el horror, no podían creer que el faraón Adom estuviera ejecutando a la hija de la difunta princesa Merwan Pero algunos que aún le eran fieles a Hethet cayeron de rodillas. No por miedo o lealtad, sino por respeto intentando que el alma y la lealtad de ellos a ella, se mostrará aún en vida. —Renaceré —susurró la mujer entre las llamas a Adom, antes de que su voz se apagara para siempre. Asim sintió el peso del momento clavarse en el pecho. Ana e Isis sollozaban, temblorosas. Asim con sus manos callosas cubrió los ojos de ambas hermanas, como si las alejara del cuerpo que ardía, protegiendo su última imagen de su madre. Cuando no se escuchó ningún ruido, Asim se acercó a las cenizas, ya casi consumidas, y con reverencia se inclinó. Una lágrima, solitaria y traicionera, le cruzó la mejilla. —Las protegeré... lo juro —murmuró al viento que se llevaba las cenizas como si fuera parte del mismo viento Se limpió el rostro con la manga y volvió junto a las niñas. Nadie se atrevió a detenerlos. El palacio entero seguía en shock, incapaz de moverse, incapaz de comprender la magnitud del acto que acababan de presenciar. Salieron por los pasillos de piedra como sombras de las personas que eran antes de entrar. Caminaron hasta por las calles, donde las estrellas aún brillaban con un brillo fúnebre. Llegaron a la aldea de los pueblos donde al llegar a la casa de Bakari fueron recibidos por todos quienes se encontraban alegres -Asim ¿Dónde está Hethet?-.preguntaba Bakari mientras que los tres se tensaban haciendo que el líder de Israel se empezara a poner nervioso -¿Dónde está mi hermana? El nombrado beso las frentes de ellas y dejo que fueran a la habitación de la casa preocupando a todos-Hethet..-trago saliva-Esta muerta-soltó la bomba haciendo que todos se quedaran tensos  -No, no, no...-declaro desesperado Bakari mientras que se acercaba a el-Debe de ser una broma, mi hermana no puede morir- -Si, Adom......-Él se tensó así que todos escuchaban como ella fue directo a su muerte como alguien los drogo y como amanecieron en una celda para después ver a Ikeni llevarse a Hethet y de ahí solamente la vio en el patio de entrenamiento donde  murió-Ella me dijo que las proteja a Isis y a Ana pero igual me pidió que te protegiera-declaro-Así que...-el saco su espada y la apunto al pecho arrodillado ante el-Yo el general Asim Bey y miembro de las 12 tribus khasetiu juro que de ahora en adelante protegeremos al pueblo hebreo hasta el final de nuestros días-dijo y cuando se levantó al mismo tiempo el igual se levantó y ambos se dieron la mano  Bakari miro a Ana salir de los aposentos donde una sonrisa apareció en su rostro, no tenía a su hermana pero Ana era su viva imagen y con eso podía sobrevivir para que siga con su misión de sacar a su pueblo -Perdonarme, por no poder protegerte...pero a Ana y a Isis...lo cumpliré-

Isis declaro a su padre Asim que se quedaría en el palacio para enfrentar a los asesinos de su madre aunque eso le doliera al hombre ya que él quería cumplir la promesa que el hizo a la mujer que amaba aunque esta jamás lo supiera-¿Prométeme que estarás bien?-pregunto mientras que ella sonreía  -Lo prometo- Con un abrazo ambos se despidieron y ella entró al palacio donde camino hacia la sala del trono ahí se encontraban los dos asesinos de su madre sonrientes ante su triunfo pero pararon cuando la vieron entrar-No sonrían por mucho ya que me encargare que ustedes jamás sean felices-declaro "Y menos mi madre" y con eso se fue a sus aposentos donde lloro por fin se dio la oportunidad de llorar a su madre en el piso y con sus manos aferrándose a sus piernas mientras que todos los guardias la oían  Pero desde ese tiempo iniciaron las otras plagas que faltaban que los egipcios soportarían hasta que el pueblo de Dios fuera liberado así que con la fortaleza de Bakari al tener a su sobrina y a Asim junto al apoyo de Isis trajeron la plaga de las langostas que para desesperación de Adom acabo con toda las plantaciones del imperio que acabaron la comida que ellos tenían reservado para todo los meses como las otras plagas, Adom rogaba que las plagas se fueran para poder liberar a todos pero después volver a endurecer su corazón para negarles su libertad.  La plaga de la oscuridad fue la novena plaga que tuvieron que soportar por siete días, todos los egipcios se encontraban en plena oscuridad pero para Adom fue lo peor que pudiera pasar ya que pensaba que en todo el tiempo podía ver a Hethet atormentándolo con su rostro quemado por la mitad y con Anubis detrás de ella para hacerlo gritar Nuevamente gracias a Uri fue que Bakari fue donde él y como costumbre la mentira de liberarlos para al día siguiente negarlos eso.  La última plaga es la que Bakari no quería decirle pero al ver que sus promesas vacías eran fue donde el e indico que su él no libera al primogénito de Dios, el mataría al primogénito del faraón que en siete días el ángel de la muerte llegaría por su hijo haciendo que él se desespere pero aun negaba que el solamente era un humano en comparación del Dios de los hijos del crepúsculo Los hijos del crepúsculo por mandato divino sacrificaron un cordero y con su sangre pintaron las puertas de sus casas y las casas de sus amados para poder tener la protección divina pero Adom se negaba diciendo que capturen los corderos pero Ikeni y muchos guardias se negaban ya que la vida de sus hijos estaban en sus manos así que desertaron pero Ikeni fue encarcelado  Esa noche Simut llevo al hijo de Ikeni de nombre Pepi y Karoma donde Bakari donde los demás guardias estaban con sus familias al igual que Asim y todos los khasetiu quienes aunque eran segundos hijos ellos tenían una promesa que cumplir  Esa noche Adom y Nauret sintieron el dolor que en su día Marwa sintió por culpa de Yunet pero mientras que sostenían el cuerpo de su hijos en la cama, esa noche se podía oler la muerte en cada una de las arenas del imperio, antes que los primogénitos dieran su ultimo aliento, se escucho la risa del infierno salir de debajo de la tierra -Esa no es una posición de implorar-declaro  El trago saliva así que bajando de su cama se arrodillo ante ella-Te lo imploro-declaro esperanzado de que ella acepte pero negó solamente obligo al niño a caminar de regreso de donde veían ante el grito de ellos por pedir de regreso por su hijo-Ten compasión es MI hijo-declaro  Ella se paró-No la tuviste conmigo ¿Porque debo de tener compasión contigo?-susurro y se fue de ahí  Esa misma noche fue donde los hijos del crepúsculo fueron liberados por Adom Al día siguiente ellos tomaron el oro que los Egipcios les dieron y las calles se llenaron en toda la ciudad así que cuando Bakari cruzo la puerta miro por última vez la ciudad que lo vio crecer -Qué Dios los proteja-susurro

Пока нет комментариев. Авторизуйтесь, чтобы оставить свой отзыв первым!